Tener varias deudas a la vez puede resultar agobiante: cuotas distintas, fechas diferentes e intereses que no paran de sumar. La buena noticia es que existen métodos sencillos para salir de ellas con orden. Los dos más conocidos son la bola de nieve y la avalancha.
Antes de empezar: haz inventario
Apunta todas tus deudas con cuatro datos: cuánto debes, el tipo de interés (TAE), la cuota mínima mensual y la fecha de pago. Tener la lista delante ya es un gran paso, porque te permite ver el problema completo.
Después, revisa tu presupuesto mensual y decide cuánto dinero extra, además de las cuotas mínimas, puedes destinar cada mes a pagar deudas.
Método bola de nieve
Consiste en ordenar las deudas de menor a mayor importe, sin fijarte en el interés.
- Pagas la cuota mínima de todas.
- Todo el dinero extra va a la deuda más pequeña.
- Cuando la liquidas, sumas esa cuota a la siguiente deuda más pequeña.
- Repites hasta acabar con todas.
Su ventaja es psicológica: eliminar deudas rápido da sensación de progreso y motiva a seguir. Como una bola de nieve, el dinero que destinas a pagar crece a medida que avanzas.
Método avalancha
Aquí ordenas las deudas de mayor a menor tipo de interés.
- Pagas la cuota mínima de todas.
- El dinero extra va a la deuda con el interés más alto.
- Cuando la terminas, pasas a la siguiente más cara.
Matemáticamente es el método más eficiente, porque reduces antes los intereses que más te cuestan. El inconveniente es que, si la deuda más cara es grande, puedes tardar en ver resultados.
Un ejemplo sencillo
Supón que tienes tres deudas: una tarjeta de 600 euros al 22 %, un préstamo de un móvil de 900 euros al 0 % y un préstamo personal de 4.000 euros al 9 %.
- Con la bola de nieve, atacarías primero la tarjeta (600 €), luego el móvil (900 €) y por último el préstamo (4.000 €).
- Con la avalancha, irías primero a la tarjeta (22 %), luego al préstamo personal (9 %) y dejarías el móvil al 0 % para el final.
En este caso ambos métodos empiezan igual, pero después cambian el orden. La avalancha te ahorraría más intereses.
Consejos para no volver a endeudarte
- Crea un pequeño fondo de emergencia mientras pagas, para que un imprevisto no te obligue a usar la tarjeta.
- Evita las tarjetas revolving y los créditos rápidos, que suelen tener intereses muy altos.
- Si tienes muchas deudas caras, valora con cuidado una reunificación, comparando el coste total y no solo la cuota.
- Celebra cada deuda pagada: mantener la motivación es clave.
Elige el método con el que sepas que vas a ser constante. El mejor plan es el que se cumple hasta el final.
Aviso: este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Antes de invertir, valora tu situación y los riesgos.




